25-05-2026
Por Abog. Alicia Palacios
En esencia el niño va por etapas desde su Concepción transcurren su derecho e inocencia, puros e indefensos incapaces de entender el mal disfrazado de amor, allí son adulterados en su seguridad, por ese adulto malicioso, que lo utiliza para sus fines placenteros, hiriendo de muerte la infantil vida del infante que confía en su adulto inmediato.
En este nuevo caso, el profesor la violó quien sabe cuántas veces, e incluso ella acudía a diario a recibir educación de manos de su verdugo, para que finalmente una "autoridad" del orden y seguridad acelera mejor salomonicidad, el de casar a una niña con su violador.
Qué bonito desenlace, retroceder en el tiempo y naturalizar la violación.
No señores, no es correcto, no es normal, no es moral, no es sano un país que permite portadas sobre noticias de violencia hacia menores.
Es hora de denunciar educando al niño. Y el dormido estado de derecho despierte y defienda a la tropita de niños protagonistas del aipo "futuro de la humanidad".
Adulterar la caja de la infancia es adulterar al niño que no pudo defenderse.