13-04-2026
Lula Da Silva asumió como presidente Brasil por tercera vez. De esta manera la izquierda vuelve al poder en la principal economía de América del Sur. Lula prometió sostener la unidad y la independencia de Brasil y castigar a los responsables del “genocidio” de la pandemia. El mandatario saliente, Jair Bolsonaro, estuvo ausente.
Luiz Inácio Lula Da Silva, del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), juró por tercera vez como presidente de la República Federativa de Brasil. También juró el vicepresidente Gerardo Alckmin. En el pasado mes de octubre Lula derrotó por un ajustado margen al ultraderechista Jair Bolsonaro quien iba por un segundo mandato. De esta manera, Lula será mandatario de Brasil hasta el 31 de diciembre de 2026.
Entre tanto, el expresidente Jair Bolsonaro no estuvo presente en la ceremonia de investidura que se realizó en el Congreso de Brasil. El pasado 30 de diciembre, el presidente saliente viajó a Miami, Estados Unidos. En una transmisión en vivo en redes sociales, el ultraderechista se despidió de la presidencia entre lágrimas y pidió que “no haya violencia”. Opositores a su gobierno lo acusan de huir para evitar acusaciones y procesos judiciales.
Durante su toma de posesión, Lula pronunció un discurso en el que celebró la “victoria de la democracia”. Hizo una fuerte defensa del medio ambiente y afirmó que su objetivo es rescatar de la pobreza a 33 millones de personas. El líder del PT además dijo que la democracia debe mantenerse en el país y que hoy mismo formará medidas para reorganizar el Poder Ejecutivo para que el gobierno vuelva a funcionar de manera “racional, republicana y democrática”.
El mandatario también se refirió a la pandemia de COVID 19. Afirmó que en ningún otro país la cantidad de víctimas mortales fue tan alta proporcionalmente a la población. Calificó a las muertes por la nueva enfermedad como “genocidio” y que no debe quedar impune. Afirmó que las responsabilidades por el genocidio deben ser investigadas. Criticó duramente la actitud negacionista del gobierno anterior, la que calificó como “criminal”.
Finalmente se comprometió a “retomar la integración de América Latina” para mantener dialogo y cordialidad con otros países del mundo.
La ceremonia de investidura se realizó bajo estrictas medidas de seguridad debido a las amenazas de simpatizantes bolsonaristas. Estos pedían un golpe militar para “impedir que vuelva el comunismo” y mantener en el poder al líder ultraderechista.
Afuera del edificio del Congreso y en la Plaza de los Tres Poderes, los seguidores de Lula esperaron al presidente. También se celebró un carnaval en la Explanada de los Ministerios. Lula Da Silva ya había ejercido como presidente de Brasil en dos periodos, del 1 de enero de 2003 al 31 de diciembre de 2006 y del 1 de enero de 2007 al 31 de diciembre de 2010.