30-05-2026
El 28 de noviembre de 2014, Roberto Gómez Bolaños, alias Chespirito, fallecía en Cancún, Quintana Roo, México a los 85 años de edad. Actor, comediante y guionista, es y siempre será recordado como el que marcó la infancia de muchas generaciones con varias de sus creaciones, sobre todo con su serie más emblemática, El Chavo del 8.
Hace 8 años, como era casi habitual, el fallecimiento de Chespirito se anunció por Twitter. En aquél momento muchos no lo creyeron pues no era la primera vez que “mataban” al actor por dicha red social. Sin embargo, medios mexicanos confirmaban la triste noticia, enlutando a toda América Latina. Roberto Mario Gómez Bolaños nos dejaba con 85 años de edad.
Actor, comediante, escritor, guionista, músico, compositor, dramaturgo, director y productor de televisión, todo eso entraba perfectamente en un hombre cuya estatura era de solo 1,60 m. Nacido en la Ciudad de México el 21 de febrero de 1929, escribió, protagonizó y dirigió serie como Chespirito (1970-1973, 1980-1985), El Chavo del 8 (1979-1980) y El Chapulín Colorado (1979-1980). Estas dos últimas tienen como protagonistas a dos de los personajes más icónicos de la televisión mexicana y latina. Han trascendido generaciones y millones de personas en todo el mundo crecieron riéndose con sus aventuras. Además del Chavo y del Chapulín, fue el creador de otros personajes tales como el Chómpiras (Los Caquitos), El Doctor Chapatín y Chaparrón Bonaparte.
En su equipo contó con actores excepcionales como Ramón Valdez, Carlos Villagrán, Florinda Meza, Rubén Aguirre, Edgar Vivar, María Antonieta de las Nieves, Angelines Fernández, Raúl “Chato” Padilla, entre otros. Con algunos de estos actores llegó a envolverse en algunas polémicas.
Estuvo casado dos veces. Su primera esposa fue Graciela Fernández, de 1968 a 1989, con quién tuvo seis hijos. Su segunda esposa fue la actriz Florinda Meza, quien dio vida a Doña Florinda en El Chavo del 8 y a otros personajes.
Su apodo de “Chespirito” es una alusión a William Shakespeare, que fonéticamente se pronuncia “Chekspir”. Al ver sus libretos, el director de cine Agustín P. Delgado le dijo que era Shakespeare pero luego, al ver su baja estatura, le dijo era un “Chekspirito”. De esa manera, con el término castellanizado, Gómez Bolaños creó su nombre artístico.
La obra de Chespirito ha marcado a muchas generaciones y hoy gracias al internet también podemos disfrutar de todos sus programas. Dejó una huella en la infancia de muchos y sus personajes seguirán haciendo reír a muchos.