26-05-2026
Aunque en un primer momento se había dicho que los asistentes a la máxima fiesta mariana deberían tener el esquema completo de vacunación, en una decisión no muy clara eso se cambió: basado en el buen momento epidemiológico, las autoridades sanitarias y religiosas "liberaron" el evento y se podrá acudir sin estar inmunizado contra el covid-19.
DECISIÓN EXTRAÑA
No sabemos qué ocurrió en una semana para decidir tan importante cambio. Sobre todo, parece incoherente con los esfuerzos para llegar a la tan mentada "inmunidad de rebaño". Por un lado, desde el ministerio se quejan que la gente no acude a los vacunatorios, incluso para la segunda o la tercera dosis, pero por otro lado, desperdiciamos una oportunidad brillante de "forzar" la situación.
"Si querés ir a Caacupé, vacunate": una frase sencilla y contundente. Quizás hubiéramos logrado que millas (o decenas o cientos de millas) decidieran inmunizarse.
Parece que olvidamos los días en los que enterrábamos a más de cien personas cada día, las terapias abarrotadas, la falta de medicamentos o la carencia de dinero para comprarlos.
VARIANTE DELTA Y LA "TERCERA OLA"
Aunque en estos momentos la situación es alentadora (escasos nuevos casos por día, siempre inferior a los recuperados; jornadas sin fallecidos por covid, terapias libres) no podemos desconocer dos datos preocupantes: la presencia de la variante Delta y la posibilidad latente de una nueva ola. De hecho, muchos países se vieron obligados a volver al confinamiento ante un aumento explosivo de los casos.
No será la primera vez que minimicemos esta cuestión: en enero del 2020, el entonces ministro de salud dijo que el covid no era un "problema inminente" para nosotros (menos de sesenta días después, llegó el primer caso, el primer deceso, el confinamiento, etc. ¿Se acuerdan cuando decían que por el calor, este virus no nos iba a afectar?
Una vez más, perdimos una brillante oportunidad de hacer bien las cosas ... esperemos que no tengamos que lamentarlo.