14-04-2026
En la tarde del domingo 8 de enero, simpatizantes del expresidente de Brasil Jair Bolsonaro atropellaron las sedes de los tres poderes del Estado de ese país. Muchos recordaron que seguidores del expresidente de Estados Unidos Donald Trump hicieron lo mismo en el Capitolio y que, curiosamente, el sábado se habían cumplido dos años de aquel suceso. El presidente Lula Da Silva anunció que los vándalos “fascistas” serán castigados.
Simpatizantes del líder ultraderechista y hasta hace una semana presidente de Brasil Jair Bolsonaro atropellaron la sede del Congreso Nacional, el edificio del Supremo Tribunal Federal y el Palacio del Planalto, sedes del Poder Legislativo, Judicial y Ejecutivo de Brasil respectivamente. Los hechos se dieron en la tarde del domingo 8 de enero en Brasilia. Recordemos que las sedes de los tres poderes del Estado en el vecino país se ubican en un mismo complejo, La Plaza de los Tres Poderes, en el centro de la capital brasileña.
Los bolsonaristas no aceptan la victoria del izquierdista Lula Da Silva en las elecciones del 30 de octubre de 2022 y hasta habían pedido una intervención militar para evitar que “vuelva el comunismo”. Querían mantener al ultraderechista en el poder. Es así que los seguidores más radicales del expresidente decidieron hacer lo mismo que los seguidores del exmandatario norteamericano Donald Trump, quienes el 6 de enero de 2021 habían asaltado el Capitolio de Estados Unidos.
Centenares de seguidores de Bolsonaro quisieron tomar el Palacio de Planalto, sede del gobierno brasileño y la Policía Antidisturbios debió intervenir. Agentes dispararon gases lacrimógenos a la rampa de acceso del palacio de gobierno y otros agentes rodearon el edificio. También debieron intervenir en las sedes del Legislativo y Judicial. El mobiliario de los edificios sufrieron daños. La Policía finalmente logró controlar la situación. Se reportan decenas de detenidos.
Entre tanto el presidente Lula Da Silva decretó la intervención de los órganos de seguridad en Brasilia. De este modo, los cuerpos policiales regionales están directamente bajo las órdenes del gobierno. Lula adelantó que los “vándalos fascistas” que provocaron los disturbios serán “encontrados y castigados”. Calificó el hecho como “barbarie”. Cabe recalcar que el Jefe de la Policía en Brasilia fue destituido. Aún respondía a Bolsonaro.
El gobierno paraguayo había expresado preocupación por los disturbios en la capital brasileña.
El ex Jefe de Estado Jair Bolsonaro actualmente se encuentra en Estados Unidos. Muchos de sus detractores lo acusan de huir para no enfrentar a la Justicia. El ultraderechista está acusado de haber gobernado de manera deficiente, mal manejo de la pandemia, etc. Mientras que el actual Jefe de Estado Lula Da Silva se encontraba en Araraquara en el interior de Sao Paulo para conocer los daños provocados por las lluvias que arrecieron en esa región.
Muchos periodistas y analistas políticos compararon estos sucesos con el asalto al Capitolio Estadounidense ocurrido el 6 de enero de 2021. En aquella ocasión, el Congreso de EE UU se reunía en una sesión para reconocer oficialmente a Joe Biden como ganador de las Elecciones de 2020. Partidarios radicales del presidente saliente de ese entonces, Donald Trump atropellaron el edificio provocando varios daños. Así como en ese entonces habían acusado a Trump de incitar a los disturbios, ahora Jair Bolsonaro está acusado de orquestar los atropellos a los edificios de los tres poderes del Estado.