26-07-2026
Un día como hoy pero de 1991, la voz de Freddie Mercury decidió ser eterna. A los 45 años, el vocalista de la legendaria banda británica de rock Queen fallecía en su mansión a causa de una neumonía complicada por el sida. Siempre será recordado como uno de los mejores vocalistas y compositores en la historia del rock, su obra ha marcado generaciones.
Todo comenzó en 1987. El virus del sida, el VIH se esparcía rápidamente en todo el mundo. Quienes portaban dicho virus eran fuertemente estigmatizados y la comunidad LGBT era muy discriminada. Incluso al VIH se lo llegó a llamar “el virus del gay”. No existían tratamientos que ayuden a sobrellevar la enfermedad y quienes la padecían, prácticamente tenían los días contados.
Freddie se enteró del fallecimiento de dos antiguos amantes suyos a causa de la enfermedad. Esto preocupó mucho al cantante pues si esos amantes padecían la enfermedad, había una alta probabilidad de que él también la tuviera. Entonces, decidió hacerse los análisis correspondientes y en 1987, sus temores se hicieron realidad. Freddie Mercury era portador del virus del sida. La enfermedad ya estaba muy avanzada y no había nada que hacer. El vocalista de Queen tenía los días contados.
Apuntemos que Mercury solía hacer muchas fiestas en su mansión y tuvo muchas relaciones. Fue así como probablemente contrajo el virus.
Inmediatamente, el cantante decidió mantener su diagnóstico en secreto ya que como mencionábamos antes, había todo un estigma para los portadores del sida. Además, se cuenta que Mercury no quería que le tengan lástima pues de nada serviría, él ya estaba sentenciado. Se cuenta que hasta convirtió su mansión en una clínica. Solo un selecto grupo de personas sabía de su enfermedad, entre los que estaban los miembros de Queen Brian May, Roger Taylor y John Deacon, su mejor amiga Mary Austin, su pareja de ese entonces Jim Hutton, entre otros amigos cercanos. En su mansión las cosas se debían manejar con el mayor secreto posible, pues Mercury estaba decidido a mantener en secreto su enfermedad. Se la pasaba componiendo para dejar la mayor cantidad de música posible.
Sus últimas canciones reflejan un estado de ánimo depresivo, de alguien que sabe que le queda poco tiempo. Los dos últimos álbumes de Queen, The Miracle (1989) e Innuendo (1991) se pueden notar en las letras como todos los miembros sienten esa despedida. Canciones como “The Show Must Go On” y “These Are The Days Of Our Lives” reflejan esa despedida. En el videoclip de esa última canción, se puede ver el deterioro de Mercury. Él hizo todo con la iluminación y el maquillaje para ocultar los signos de la enfermedad. Sin embargo, intentaba tapar el sol con un dedo.
El hecho de que Freddie ya no hiciera apariciones públicas y de que Queen haya dejado de hacer giras solo alimentó los rumores en la prensa y el público. Las especulaciones de que el músico padecía sida no hacían más que aumentar con el correr del tiempo. En tanto Freddie seguía luchando. Un médico le dijo que no resistiría hasta 1989 pero Mercury fue fuerte y aguantó dos años más.
Tras años de especulaciones y de negar los rumores, el 23 de noviembre de 1991 el cantante emitió un comunicado de prensa que decía: “A raíz de las conjeturas que han aparecido en la prensa sobre mí durante las últimas semanas, deseo conformar que soy VIH positivo y tengo sida. Sentí que era correcto mantener esta información en privado para proteger mi privacidad y la de quienes me rodean. Pero ha llegado el momento de que mis amigos y fans de todo el mundo conozcan la verdad y deseo que todos se unan a mí. a mis médicos y a todos los que padecen esta terrible enfermedad para luchar contra ella. Mi privacidad es esencial para mí y soy famoso por casi no dar entrevistas. Por favor, entiendan que esta política continuará”. Unas horas después, el 24 de noviembre de 1991, Freddie Mercury de 45 años, fallecía en su mansión de Londres en compañía de sus gatos y de su pareja.
Le dejó casi todo a su amiga Mary Austin. Con la música que había dejado, Brian, Roger y John, los miembros restantes de Queen, grabaron el álbum “Made in Heaven” en español, Hecho en el Cielo, álbum póstumo de Mercury. Este también dejó una gran cantidad de dinero para donarlo a organizaciones que luchaban contra el sida.
Freddie Mercury siempre será recordado como uno de los mejores y más carismáticos vocalistas y compositores de rock de todos los tiempos.