26-07-2026
Por Clara Martínez Verdún
Periodista, Politóloga y Docente
En solo 12 años el planeta aumentó 1000 millones su población, de esta manera hemos llegado a 8.000 millones de personas en el mundo. En la época de la Antigua Roma, la esperanza de vida estaba en torno a los 28 años, y se demoró cientos de años para prolongar la esperanza de vida, que fue posible con el avance de la ciencia. En la Edad Media, con la llegada de la Peste Negra (1347 – 1350) que constituyó una devastadora pandemia, acabó con la vida de 50 millones de personas en Europa.
Hubo acontecimientos que marcaron la historia de la humanidad, como la Peste Negra o Peste Bubónica, que pusieron en peligro a la raza humana.
Los estudios de las Naciones Unidas señalan que partir del siglo XIX la población mundial comenzó a estallar, debido al desarrollo de la medicina moderna y a la industrialización de la agricultura, que facilitó el suministro mundial de alimentos.
Llegaremos a los 9.000 millones 14 años después; a los 10.000 millones 18 años después; y a los 11.000 millones 32 años después. Según la ONU, llegar a los 8.000 millones de personas es un hito para la humanidad, porque se demuestra que la esperanza de vida es mucho mayor, y que también disminuyó la mortalidad materna y la mortalidad infantil.
El mundo actualmente presenta tensiones, crisis económica, guerras y otros males que dejan secuelas en la población. Y crean obstáculos para el desarrollo.
La población mundial sigue creciendo, y a la par aumentan los desafíos para el combate a la pobreza, el hambre y el acceso a una vivienda digna. Se pretende que haya progreso y bienestar de todos los habitantes del planeta. A la medida que vayamos creciendo, se deben implementar acciones conjuntas y coordinadas entre los estados para que pueda asegurarse una vida digna y el desarrollo sostenible en el mundo.