Los principales sindicatos del país rompieron las negociaciones en el Consejo Nacional de Salarios Mínimos ante la falta de voluntad del sector empresarial para discutir un reajuste real. Como medida, anunciaron que solicitarán una reunión directa solo con el Ministerio de Trabajo, sin la participación patronal.
José Pineda, vicepresidente de la Central Unitaria de Trabajadores Auténtica, señaló que la propuesta sindical se sustenta en datos oficiales del Banco Central del Paraguay sobre inflación y costo de vida. De acuerdo con esos números, el salario mínimo acumuló una pérdida de poder de compra cercana al 22% desde 1989.
Por ello, los gremios plantean un incremento de 647.000 guaraníes, lo que elevaría el salario actual de 2.899.048 a aproximadamente 3.546.000 guaraníes mensuales.
Pineda afirmó que el costo de la canasta familiar se disparó en los últimos años, con subas del 100% en la carne en solo dos años y de 90% en alimentos durante la última década, mientras que los ingresos no acompañaron ese ritmo. Aclaró que no piden el ajuste completo de inmediato, sino un compromiso para recuperar de forma gradual lo perdido.
El empresariado rechazó el planteo y se negó a considerar la serie histórica del BCP, limitándose a analizar solo la inflación reciente. Esa postura llevó a los trabajadores a cortar el diálogo tripartito.
Con el retiro sindical, la discusión sobre el reajuste que entrará a regir en julio queda ahora en manos del Gobierno, que deberá responder al pedido de negociación bipartita mientras miles de trabajadores esperan una respuesta frente al alza del costo de vida.