Bomberos lograron controlar este martes el incendio de gran magnitud que consumió por completo un depósito en Loma San Jerónimo, que preliminarmente pertenecería a Capasa. El operativo no registró heridos y evitó que las llamas se propagaran a estructuras vecinas.
Más de 60 voluntarios de Central, Capital, Fuerzas Militares y Policía Nacional trabajaron con 16 vehículos para sofocar el fuego. Actualmente realizan tareas de enfriamiento y remoción de escombros en el predio, según confirmó el capitán Ray Mendoza, segundo comandante nacional del Cuerpo de Bomberos Voluntarios.
El depósito, de unos 40 por 60 metros, quedó totalmente destruido. En su interior había principalmente maderas, lo que aceleró la combustión, y parte del techo colapsó por la intensidad del calor. La estructura es antigua y deberá ser evaluada por especialistas para determinar su estado.
Durante la emergencia se temió que el fuego alcanzara otros galpones cercanos, uno de ellos con materiales inflamables y otro perteneciente a Presidencia con insumos de oficina. El rápido accionar evitó daños mayores. Algunos vecinos fueron evacuados de forma preventiva, pero no hubo intoxicados ni bomberos lesionados.
Las causas del siniestro aún se desconocen y serán investigadas una vez finalicen las tareas en el lugar. Las autoridades señalaron que el depósito aparentemente ya no estaba en uso. El incendio no afectó viviendas ni locales contiguos, y los equipos permanecen en la zona para prevenir rebrotes.