La Iglesia católica en España reconoció oficialmente que supera el millar de religiosos señalados por abusos sexuales, marcando un precedente en la magnitud de las cifras admitidas públicamente. El portavoz de la Conferencia Episcopal Española informó que en los últimos cinco años se registraron más de 1.100 denuncias, reflejando un problema de amplio alcance dentro de la institución.
El balance fue presentado tras una reciente asamblea eclesial, donde también se detalló que solo en 2025 se sumaron decenas de nuevas denuncias canalizadas a través de cientos de oficinas creadas para la protección de menores. Como parte de las medidas adoptadas, la Iglesia impulsó programas de formación preventiva que alcanzaron a cientos de miles de personas, incluidos sacerdotes, religiosos y seminaristas.
El reconocimiento se produce poco después de la firma de un acuerdo con el Estado español y organizaciones religiosas para establecer un mecanismo de compensación a víctimas, especialmente en casos donde ya no es posible acudir a la justicia ordinaria. Sin embargo, el pacto no fijó montos concretos de indemnización.
Las cifras oficiales contrastan con investigaciones periodísticas que elevan tanto el número de víctimas como el de acusados, evidenciando que el alcance real podría ser mayor. Informes previos también habían estimado cientos de miles de afectados en el entorno religioso, lo que mantiene abierto el debate sobre la dimensión del problema y las respuestas institucionales.