La Historia Detrás del Día Internacional del Libro, con Huella Paraguaya.
Cada 23 de abril el mundo celebra a los libros y a quienes los crean, una fecha que une tradición, historia y homenaje. La UNESCO oficializó en 1995 el Día Internacional del Libro, aunque su origen se remonta a costumbres populares y coincidencias literarias que le dieron un valor simbólico único.
La elección del día tiene una fuerte raíz en Cataluña, donde desde el siglo XV se conmemora a San Jordi. Allí, la costumbre marca que los hombres obsequien rosas y las mujeres respondan con libros, un intercambio que con el tiempo se volvió recíproco entre parejas, amigos y familiares como gesto de afecto y cultura.
El 23 de abril también recuerda la muerte de dos gigantes de la literatura universal: William Shakespeare y Miguel de Cervantes, ambos fallecidos en 1616. Si bien por diferencias entre el calendario juliano y el gregoriano no murieron exactamente el mismo día, la fecha quedó instalada como tributo conjunto. A ellos se suman otros autores como el Inca Garcilaso de la Vega, cuyo fallecimiento también coincide con la jornada.
En Paraguay, la fecha cobra un sentido especial al recordar hitos propios de la palabra escrita. Uno de los más trascendentales es la figura de Augusto Roa Bastos, autor de Yo el Supremo y Premio Cervantes 1989, considerado el máximo referente de las letras paraguayas. Su obra llevó al guaraní y a la historia del país a la literatura universal. Otro momento clave fue la publicación de Aurora, de Josefina Plá, y el impulso que dio al cuento y la poesía paraguaya del siglo XX. Además, la primera imprenta en territorio paraguayo funcionó en las Misiones Jesuíticas de Santa María de Fe en 1700, convirtiendo al país en uno de los pioneros de la edición en América del Sur.
Más que una efeméride, la celebración busca impulsar la lectura, respaldar a la industria editorial y defender los derechos de autor. Alrededor del planeta se organizan ferias, lecturas en voz alta, talleres y descuentos en librerías para acercar los libros a nuevos públicos. Escuelas, bibliotecas y centros culturales preparan actividades para niños, jóvenes y adultos, con el objetivo de mostrar a la lectura como vía de crecimiento personal y cohesión social.
El Día del Libro recuerda que los libros son puentes entre épocas y culturas, refugio, entretenimiento y conocimiento. La fecha rinde homenaje no solo a Cervantes o Shakespeare, sino también a Roa Bastos, Josefina Plá y a cada escritor y lector paraguayo que mantiene viva la palabra impresa y su poder de transformar vidas.