Organizaciones campesinas e indígenas iniciaron movilizaciones en todo el país que se extenderán hasta mañana, denunciando lo que consideran décadas de postergación por parte del Estado. El vocero indígena Mario Rivarola afirmó que el objetivo es exponer la crítica situación de acceso a la tierra y la falta de respuestas institucionales efectivas.
Rivarola remarcó la fuerte desigualdad en la tenencia del suelo: apenas el 2% de la población posee cerca del 90% de las tierras productivas, mientras miles de familias rurales viven sin parcelas propias ni seguridad jurídica. En el caso de los pueblos originarios, más de 200 comunidades no tienen títulos de propiedad, pese a que la población indígena supera las 140.000 personas.
El dirigente también alertó que numerosos asentamientos campesinos siguen sin regularizar, lo que frena la producción y profundiza la pobreza en el campo. Reclamó que se ejecuten los fondos ya asignados para adquirir tierras y que se impulse el Plan Nacional de los Pueblos Indígenas junto con la titulación para pequeños productores.
Las protestas buscan que el Ejecutivo acelere medidas de fondo sobre tierra, territorio y apoyo productivo. Los manifestantes advierten que sin acceso legal al suelo resulta inviable asegurar condiciones de vida dignas y desarrollo sostenible para gran parte de la población rural.