Ubicada en el límite entre Asunción y Luque, la escultura a Las Residentas es una de las imágenes más reconocibles para quienes ingresan al país por vía aérea. El monumento, construido entre 1977 y 1979 e inaugurado el 24 de junio de 1980, fue creado por el escultor Francisco Báez Rolón. Representa a una mujer de blanco que sostiene una bandera rotosa, con un niño tomando su mano y un soldado fallecido a sus pies.
La historiadora Beatriz González de Bosio, vicepresidenta de la Academia Paraguaya de Historia, recordó que la obra surgió al cumplirse un siglo del fin de la Guerra contra la Triple Alianza. En ese contexto, historiadoras como Beatriz Rodríguez de Alcalá, Hidalia Flores de Zarza y Carmen de Lara Castro impulsaron la idea de honrar a la mujer como reconstructora de la nación, ante la ausencia de figuras femeninas en los homenajes de guerra centrados en héroes masculinos. Otro grupo, la Asociación de Universitarias Graduadas, propuso específicamente una estatua a La Residenta, iniciativa que finalmente fue aceptada durante el gobierno de Alfredo Stroessner.
El monumento se emplaza en el inicio del antiguo camino a Luque, por donde pasó la población que evacuaba Asunción en la última etapa de la guerra. La historiadora Ana Barreto señaló que la ubicación pudo buscar un impacto visual, ya que es el primer gran monumento que se observa al salir del aeropuerto. Destacó además que el rostro de la mujer está orientado hacia el este, por lo que al amanecer lo primero que alumbra el sol es su rostro, un detalle que le otorga un significado especial.
Barreto planteó un debate sobre el mensaje de la obra. Cuestionó si la figura representa a una custodiadora de la nación o solo a una madre, y si su imagen de líder corresponde al perfil que la sociedad estimula en niñas y jóvenes. Observó una contradicción: la mujer esculpida no es sumisa ni abnegada, sino una líder en época de crisis, una representación más cercana a una “marianne” que a la mujer paraguaya tradicional.
González de Bosio agregó que la población en general tiene poca conciencia de la historia al pasar por el monumento y que existe mucho desconocimiento, lo que deja una tarea pendiente en el país respecto a la memoria de Las Residentas.