El Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém do Pará, tratado de la OEA para erradicar la violencia contra la mujer, alertó que en Paraguay persisten “grandes niveles de violencia sexual” y psicológica contra las mujeres, a pesar de los avances legislativos del Estado. Luz Patricia Mejía, secretaria técnica del mecanismo, expresó la preocupación durante una visita a Asunción por invitación de órganos de Justicia.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística de 2021, el 60,9% de las mujeres paraguayas mayores de 18 años reportó haber sufrido violencia sexual al menos una vez en su vida. El índice sube al 78,5% cuando se trata de algún tipo de violencia de género. Mejía sostuvo que los casos de violencia sexual suelen estar subrepresentados por la falta de denuncias y la fuerte estigmatización que enfrentan las víctimas.
La secretaria técnica también advirtió sobre una naturalización del embarazo infantil y la violencia sexual contra menores en el país. Recordó que el Código Penal paraguayo prohíbe las relaciones sexuales con niñas menores de 14 años, pero señaló que persisten prácticas sociales y culturales que normalizan estos hechos. Afirmó que en Paraguay la violencia sexual contra mujeres y niñas “no está tan penalizada socialmente” y que no existen sistemas que reaccionen de inmediato.
Mejía remarcó que las mujeres y niñas indígenas están sobrerrepresentadas en todos los casos de violencia de género y anunció que el mecanismo prepara una recomendación general para que Paraguay avance en ese ámbito. Señaló que el desafío es mayor cuando se trata de niñas indígenas.
Además, el sistema interamericano llamó la atención a Paraguay por el criadazgo, práctica que consideró “violenta e indigna”. Se trata de una forma de trabajo infantil en hogares ajenos a cambio de educación. Según la ONG Global Infancia, hasta 2011 afectaba al menos a 47.000 niños. Mejía indicó que una ley contra la violencia no basta para erradicarla y que es fundamental un trabajo de prevención que ayude a la transformación cultural de prácticas normalizadas durante años.