Según análisis de economistas de nuestro pais, la reciente caída del dólar en Paraguay no ha tenido el impacto esperado en los precios internos. A pesar de que el guaraní se apreció cerca del 20% con respecto a la divisa, la transmisión de la baja del dólar a los precios internos ha sido débil.
¿Por qué no baja la inflación?
La estructura del consumo en Paraguay está fuertemente vinculada a productos locales, como frutas y hortalizas. Eso hace que los precios de alimentos se mantengan elevados a pesar de la baja del dólar. Además, factores como el clima, la estacionalidad y la productividad agrícola tienen un peso determinante en la inflación.
A esto se suma el origen de los productos importados. Muchos bienes vienen de Argentina o Brasil y la alta inflación en esos países termina encareciendo los productos, neutralizando cualquier beneficio cambiario. También influyen el aumento de los costos logísticos y las tensiones geopolíticas, que impactan en el precio final.
El impacto en los sectores
La volatilidad del dólar afecta a distintos sectores: importadores, exportadores, desarrolladores inmobiliarios y consumidores finales. La imprevisibilidad del cambio hace que anticipar costos o ingresos sea cada vez más complejo. “Las cosas que suben, suben en ascensor y cuando bajan, bajan por la escalera”, ejemplifican para describir el comportamiento asimétrico de los precios.
¿Qué se puede hacer?
Según los especialistas, la estabilidad es clave para el funcionamiento de la economía. Para lograrlo, es necesario estabilizar la producción, mediante inversiones en invernaderos y otros mecanismos para mitigar la estacionalidad climática. Esto requiere apoyo de políticas públicas con asistencia, crédito o subsidios.
Aunque el dólar ha bajado, se espera que tenga una corrección leve al alza en los próximos meses, siempre en un marco de estabilidad.