ADICCIONES Y EXPLOTACIÓN SEXUAL EN PARAGUAY: UNA CRISIS QUE SE EXTIENDE EN LAS CALLES DEL PAÍS
    
    <div class=
Foto: Gentileza
ADICCIONES Y EXPLOTACIÓN SEXUAL EN PARAGUAY: UNA CRISIS QUE SE EXTIENDE EN LAS CALLES DEL PAÍS

La problemática de las adicciones y la explotación sexual en Paraguay continúa en aumento y se ha convertido en una realidad visible en distintos puntos del país, especialmente en zonas urbanas y periféricas. Lo que ocurre en barrios específicos como Corumbá Cué, en Mariano Roque Alonso, no es un hecho aislado, sino el reflejo de una situación estructural que afecta a miles de personas en situación de vulnerabilidad.

En ciudades como Asunción, Mariano Roque Alonso, Ciudad del Este, Encarnación y otras cabeceras departamentales, es cada vez más frecuente observar a personas en situación de calle, muchas de ellas con consumo problemático de drogas y alcohol. En este contexto, surgen escenas cotidianas que preocupan a la ciudadanía: hombres, mujeres, adolescentes e incluso niños deambulan en estado de abandono, expuestos al microtráfico y a distintas formas de violencia.

Zonas consideradas “rojas”, como los alrededores de terminales de ómnibus, mercados municipales, supermercados y espacios públicos poco controlados, se han convertido en puntos críticos donde convergen el consumo de sustancias y la indigencia. En estos lugares, vecinos y comerciantes reportan la presencia constante de personas conocidas popularmente como “zombies”, término utilizado para describir a quienes se encuentran bajo efectos extremos de drogas, con evidente deterioro físico y mental.

En medio de esta realidad, se observa una dinámica cada vez más preocupante: muchas personas con adicciones se exponen de manera individual a la explotación sexual como una forma de conseguir dinero o directamente sustancias para sostener el consumo. Esta situación afecta tanto a mujeres como a hombres, e incluso alcanza a adolescentes, profundizando su vulnerabilidad y deterioro.

A esto se suma el aumento de hechos delictivos menores. Vecinos denuncian hurtos y robos en viviendas, comercios y supermercados, así como situaciones en las que transeúntes son presionados o intimidados para entregar dinero u objetos de valor. En muchos casos, estos hechos están directamente relacionados con la necesidad urgente de consumo, generando un círculo difícil de romper.

La situación es particularmente alarmante en lo que respecta a niños, niñas y adolescentes. Organizaciones sociales y ciudadanos advierten sobre la exposición temprana al consumo y a entornos de extrema precariedad, donde la falta de contención familiar y la ausencia del Estado agravan el escenario.

Vecinos de diferentes puntos del país coinciden en que uno de los principales problemas es la falta de control efectivo sobre la venta y distribución de drogas. A esto se suma la escasa presencia de políticas públicas sostenidas que aborden integralmente la rehabilitación, la reinserción social y la protección de las personas más vulnerables.

Asimismo, la precariedad urbana —como terrenos baldíos abandonados, falta de iluminación y escasa limpieza— facilita la instalación de focos donde se desarrollan estas situaciones, generando inseguridad y deterioro en la calidad de vida de los habitantes.

Desde el ámbito policial, se reconoce que la adicción constituye uno de los principales problemas sociales del país, superando muchas veces la capacidad de respuesta institucional. La preocupación ciudadana radica no solo en el aumento de personas en situación de calle, sino también en las condiciones extremas en las que sobreviven.

La problemática, lejos de disminuir, parece avanzar sin una respuesta contundente. Mientras tanto, en las calles de Paraguay, la combinación de adicción, abandono y vulnerabilidad continúa marcando el día a día de una población que permanece invisibilizada y sin acceso a soluciones reales.

NACIONALES
06 Apr 2026, 09:39
Ver Todas Las Noticias
Seguir Canal